Semana 8 de gestación

Tu bebé ya mide de 14 a 18mm y pesa alrededor de 1 gr. Para esta octava semana ya ha empezado a hacer movimientos aunque son involuntarios y tú todavía no lo podrás sentir.
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EL BEBÉ
Para este momento tiene mucha más forma humana: sus orejas y ojos ya se perfilan, los párpados aparecen y los ojitos ya tienen color.

La nariz, la mandíbula y los labios también están comenzando a formarse. ¡Te imaginas! ¿Un frijolito ya con la forma del bebé que abrazarás en unos cuantos meses?. ¡Y no sólo eso! Los brazos se alargan un poco más y se aprecian los codos e incluso ya se pueden flexionar. Los dedos de sus pies y manos se diferencian aún más, y la colita empieza a desaparecer tomando más forma y dando paso a lo que será el coxis.

Aunque la placenta seguirá en su desarrollo, es en esta semana que inicia su funcionamiento para alimentar a tu bebé a través del cordón umbilical, por el que pasarán nutrientes, oxígeno y agua. Éste último también se encargará de llevar la sangre hacia la placenta y devolverla a tu bebé, así como eliminar lo que ya no necesita el bebé.

Es importante que conozcas que a partir de este momento el tabaco y alcohol pueden atravesar la membrana placentaria y por ende llegar a tu bebé.

Ahora el tiempo empieza a transcurrir distinto para ti, ya no suceden meses sino semanas, las personas que están a tu lado van a preguntarte ¿Cuántos meses tienes? Y a veces es difícil responder, porque ahora que estás atenta al desarrollo de tu bebé sabes que grandes cambios suceden semana tras semana. Como te habrás dado cuenta, cada semana a tu bebé le están pasando cosas maravillosas en su desarrollo, y lo más maravilloso es que está sucediendo dentro de ti. Así que hoy puedes responder a la pregunta: ¡Estoy en la semana 8!

Aunque la placenta seguirá en su desarrollo, es en esta semana que inicia su funcionamiento para alimentar a tu bebé a través del cordón umbilical.

LA MAMÁ
Durante esta semana, una ecografía confirmará la edad gestacional de tu bebé (feto).

Tu útero sigue en transformación, sigue creciendo aunque aún no puedas notar todavía muchos cambios.
A medida que tu bebé crece es posible que sientas calambres o molestias tipo cólico. Otros síntomas como las náuseas, el malestar con algunos olores y/o alimentos, el cansancio, la salivación o reflujo, e incluso el estado de ánimo pueden continuar, aunque es posible que a partir de la semana 13 estos empiecen a disminuir.

Ese desagrado que se da con los aromas puede verse también con las personas, muchas gestantes sienten distancia o repudio hacia algunas personas aún cuando sean familia. Así que tranquila, revisa qué puede estarse moviendo con esa persona, pues el embarazo nos pone sobre la mesa conflictos que tenemos y no hemos resuelto, pero creíamos que teníamos bajo control.

Todos estos síntomas, más los cambios físicos exteriores que quizá hayas comenzado a notar, como por ejemplo el crecimiento de tus senos o de tu cintura, la necesidad más continua de entrar al baño, o algunos dolores de pelvis o “cólicos”, pueden abrumarte o generarte sensación de agotamiento. Por eso es importante que te consientas, que cuides de ti con amor.

Debes saber además que es completamente normal sentir más cansancio y más sueño del que estabas acostumbrada, especialmente en el primer trimestre; por efecto de la hormona Progesterona, y en realidad es un mecanismo evolutivo que nos hace estar un poco más en reposo para disminuir el riesgo de abortos.

Te cuento que antes de saber que esperaba mi bebé tenía una sensación de vacío, yo decía que tenía “la energía vital bajita”, era como si se estuviera extinguiendo la energía que me mantenía con vida, y además agregándole varios síntomas que ya hemos descrito aquí. Cuando supe el diagnóstico, seguía sintiéndome igual pero con una alegría que me hacía vivir de otra forma

COMO OBSTETRA TE RECOMIENDO
Algunos de los cambios que mencionamos pueden generarte malestar, como por ejemplo un dolor localizado en el glúteo que se puede irradiar hacia la parte baja de la pierna, esta es una inflamación del nervio ciático ocasionada por la presión del útero en crecimiento.

Puedes pedirle a tu pareja o alguien de confianza que te haga presión sobre la zona y liberación paulatina de la misma para generar una sensación de relajación, puedes buscar guía para hacer algunas posturas de Yoga que te permitan liberar la tensión en esa zona.

Una alimentación balanceada y actividad física te traerán bienestar tanto físico como emocional. Te permitirá sentirte más liberada, emocionalmente menos congestionada, es decir, más tranquila y fluyendo con lo que ésta gestación te vaya trayendo semana a semana. En cuanto a la alimentación, si no la tienes incluida, es momento de aumentar tu consumo de legumbres, verduras, frutas, huevos, frutos secos y alimentos que sean ricos en hierro y calcio. Tu cuerpo ahora es una fiesta de hormonas tejiendo una vida, así que entre más cuidado tengas contigo misma va a ser mucho mejor para ti.

COMO DOULA TE INVITO
Este primer trimestre tiene un alto impacto emocional, y más allá de todas las expectativas que podamos tener frente a la gestación y la maternidad, necesitas darle permiso a las emociones que te habitan, observarlas y recibirlas con compasión.

No tienes que cumplir con las expectativas de nadie, no debes ser o sentirte de cierta manera, quien está gestando eres tú y en ese sentido sólo tú podrás identificar cómo te sientes. Ten en cuenta que, así como tienes la capacidad de identificarlo, tienes la capacidad de elegir cuánto tiempo le darás hospedaje a cada emoción. Practicar la atención en el presente, como lo hemos venido hablando sigue siendo vital para este momento. Respirar, escribir, caminar.

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