Semana 37 de gestación

A partir de la semana 37 de embarazo el bebé ya no se considera prematuro. Tiene 48 centímetros de tamaño y pesa casi 3 kilos. 
Escribe aquí tu increíble etiqueta.
EL BEBÉ
                    
Su sentido del oído y su oído interno ya están completamente formados, la ubicación, el equilibrio y la capacidad de tener un referente del mundo exterior se da gracias a este, ya que recibe los sonidos y demás acciones propias de la vida allá afuera.

Tu bebé, que ya se liberó del lanugo, ese pelito delgadito, ahora comenzará a cubrirse con unos pelos cortos, finos y sin pigmentar. El pelo con el que quedará, que es más grueso, lo tendrán sus pestañas, cejas y cabeza. Algunos bebés nacen con mucho pelito sobre su cuerpo y su cabeza, no te sorprendas por el color que a medida que crecen puede irse transformando.

En esta semana el bebé sigue creciendo unos 30 gramos diarios, el propósito es llegar en mejores condiciones al mundo exterior y conservar la temperatura gracias al tejido graso. También sigue recibiendo células inmunitarias de la madre. Y según la media los niños crecen un poco más que las niñas.

Ha desarrollado sus sentidos, tanto que es posible que si hay un poco de luz puede girar hacia el lugar que la genera. No con ello quiero decir que sea necesario emitir las luces para que gire. Ya cuenta con suficiente estimulación natural para atiborrarlo con más información.

En esta semana el lanugo, esa capita de vello que cubre todo el cuerpo, desaparece casi por completo, quedando aún en brazos y hombros. Las uñas llegan a sobrepasar los dedos y son capaces de hacer una compresión con la mano bastante eficiente.

Hasta la semana 36 el perímetro cefálico era mayor que el abdominal; a partir de esta semana es mayor el perímetro abdominal que el cefálico.

lgunos bebés nacen con mucho pelito sobre su cuerpo y su cabeza, no te sorprendas por el color que a medida que crecen puede irse transformando.

LA MAMA
                          
La presión que se libera en la caja torácica es posible que la sientas en la pelvis, recuerda que si tu bebé ya está encajado, ello quiere decir con la cabeza hacia abajo y la carita mirando hacia atrás, la presión se esté viviendo desde tu pelvis y hacia tus piernas.

Muchos cursos psicoprofilácticos (los que se dan como preparación al nacimiento y cuidados del recién nacido), tienen incluidas sesiones de piscina en las que puedes relajarte y estirar tu músculos de manera confortable, igualmente si tienes una piscina a tu disposición es una buena semana para que quieras estar allí con frecuencia, ya que la presión que ejerce el agua sobre tu cuerpo hará que te sientas más liviana.

Ésta semana te sentirás más saciada cuando comas y tu vejiga ahora es posible que aumente sus evacuaciones o simplemente la sensación de querer orinar con más frecuencia.

Sentirás más contracciones preparatorias, Braxton - Hicks, y quizá un poco más de flujo vaginal, si ves que tiene un poco de sangre o es rosado y mucoso puede que estés expulsando el tapón mucoso. Este tapón está cuidando la entrada del útero, protegiéndolo de bacterias e infecciones y su cuello inicia su maduración semanas antes del parto, esto significa que pasa de ser grueso y alto y tiende a aplanarse y abrirse en la medida en que el parto se acerca, a esto le llaman borramiento y dilatación, estar en 10 de dilatación es un indicador de que tu cuerpo ya está listo para traer a tu bebé a la luz y se logra gracias a que el cuello del útero está totalmente plano, borrado y hay un espacio de 10 centímetros para darle lugar al paso del bebé. Desde que se expulsa el tapón mucoso hasta que se produce el parto pueden pasar desde horas hasta semanas.

Ten cuidado con el color y la cantidad de flujo, ya que esto es un indicador de que debes consultar si sientes que hay algo extraño. Si es tu primer hijo ten calma y no te agobies si tienes dudas, ve y consulta inmediatamente. Es preferible que vayas por exceso y no que te quedes con la duda.

Sigue preparando el nido, no te compares con otras mamás que tú tienes tu propio ritmo, es posible que sientas ya el deseo de organizarlo todo como lo habíamos hablado desde semanas anteriores, pero sólo hasta que tengas a tu bebé en tus brazos sabrás que es lo que te hace sentir cómoda y qué usarás. Es el momento de dar las últimas pinceladas al cuarto, hacer las últimas compras y prepararte para lo mejor. Acá es muy importante que seas testigo de lo que va sucediendo en tu mente, pensamientos que no te hagan sentir muy bien, anticipaciones a algo que te quiten poder, debes estar presente para respirarlas y sin juzgarlas, dejarlas ir. Es el momento para pensar bonito y prepararse para lo mejor. Muchas mamás aprovechando el tamaño de su barriga pintan cosas bonitas sobre ella, jugando con su bebé y su pareja, hacen una moldura de yeso de la barriga y luego lo pintan como recordatorio de la época que están viviendo. Vas a descubrir cómo tu bebé no necesitará tantas cosas, necesita la presencia de su mamá, vas a ver como crece de forma exponencial desde que nace y a veces ni siquiera alcanzas a ponerle ropita nueva.

Escúchate mucho, más que a los otros. En mi caso te cuento que preparé la cuna de mi bebé y la puse cerca a nuestra cama, las dos primeras noches me sentí fatal, cuando en la tercera llegó una asesora de lactancia que me estaba ayudando en mi proceso y me preguntó que cómo me sentía al dormir (claro, considerando algunas molestias con las que quedé después de mi parto) y rompí en llanto, me parecía que mi bebé estaba muy lejos de mí (eran sólo unos centímetros) y luego me dice ¿Y porqué no lo acercas? Y sentí una sensación deliciosa en mi cuerpo, hoy todavía hacemos colecho (compartimos la cama) haciéndole caso a nuestro sentir, el día que ya no se sienta bien será el día de tomar otra decisión. Pero si es por la información que otros entregan hacemos más caso a la razón que a lo que nos dicta el corazón.

COMO OBSTETRA TE RECOMIENDO
                  
Ya estás en tu primera semana de embarazo de término.

Debes seguir teniendo muy presentes los signos de alarma de los que hablamos antes, especialmente los movimientos fetales.

La preeclampsia es una condición que puede presentarse desde la semana 20, en la que hay aumento de la presión arterial asociada a la mayor salida de proteínas por la orina. Los síntomas más frecuentes y de los que debes estar atenta son: dolor de cabeza (es característico que el dolor sea de toda la cabeza o especialmente de la parte de atrás), hinchazón importante en manos y pies.

La preeclampsia puede ser severa o no, con la primera, la indicación sería terminar el embarazo inmediatamente, mientras que, con la segunda, se incluirían controles más regulares de la presión; para ninguno de los casos es estrictamente necesario hacer una cesárea, por lo que aún así, podrías seguir apostando por un parto vaginal (por supuesto, nunca poniendo en riesgo a tu bebé o a ti), excepto que fuera una emergencia y se complicara en una eclampsia, la cual puede incluir compromiso de órganos y convulsiones, en cuyo caso sí requeriría una cesárea de emergencia. Esto es importante que lo sepas y puedas conversar con tu médico, en caso de que se presentara esta complicación, para que tomen la mejor decisión.

- Bebé podálico (maniobra externa de rotación).
- Si ya tienes el cuello del útero dilatado, quizás te practiquen una amnioscopia para ver el color del líquido amniótico: si es oscuro debido a la presencia de meconio-, significa que el feto se ha hecho caca dentro del útero y puede estar pasándolo mal, por lo que te ingresarán para inducir el parto.
- Control de la pelvis, que analiza el cuello del útero, el canal del parto, los huesos pélvicos y la presentación del feto. Antes de que el trabajo de parto se ponga en marcha, el cuello del útero es grueso.
- Durante la fase de dilatación, el cuello del útero se vuelve más fino y, antes de dar comienzo el parto, está completamente aplastado. A través de este control de la pelvis también es posible saber cuánto ha bajado el bebé hacia el canal del parto y en qué posición se encuentra.
- Cita con el pediatra antes del nacimiento.

COMO DOULA TE INVITO
                  
Si te has estado acompañando por una Doula seguro te habrá dado ya herramientas para vivir de la mejor manera tu trabajo de parto.

Una de ellas es el calor, que sin duda te va a permitir atravesar las contracciones de la mejor manera posible, por eso tanto en casa como en la clínica, si tienes la posibilidad, busca tener calor, ya sea evitando los fríos del ambiente o del lugar poniéndote una bolsa de agua caliente o metiéndote a la ducha con agua caliente.

El calor tiene una función analgésica y favorece la segregación a su vez, de la Oxitocina, danzando entre una favorable dilatación y el alivio que conlleva el calor. El calor brinda relajación, los músculos se mueven con mayor facilidad y las contracciones del parto se sienten menos intensas.

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Nos vemos tu próxima semana para seguir acompañándote en este maravilloso y retador viaje.
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