Semana 17 de gestación

En la semana 17 de embarazo y tu bebé tiene mucho espacio para moverse, no se queda quieto. Se estira, se retuerce y cambia todo el tiempo de postura, pasando de estar boca arriba a estar boca abajo y viceversa. Abre correctamente la boca y ha aprendido a tragar.
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EL BEBÉ
La posición más frecuente es semiflexionada con las manos a la altura de la barbilla y los pies cruzados por debajo de la salida del cordón umbilical. Pasa ratos dormido, y cuando está despierto sus movimientos cada vez son más fuertes. Continúa la osificación del esqueleto. ¡Son más de 200 los huesitos para endurecer! Por eso es muy importante que tomes suficiente calcio, incluyendo en la dieta alimentos como la leche, yogures o queso.

Dentro de la boca, las papilas gustativas ya han madurado, aunque el bebé no puede distinguir ningún sabor todavía con su lengua, porque las conexiones nerviosas son aún inmaduras (hay investigaciones que sugieren que comienza a sentir registro de los sabores). 

Una sustancia protectora llamada mielina está empezando a envolver su médula espinal. El aspecto de tu bebé cada vez se va pareciendo más al de un recién nacido. En esta semana empieza a aparecer una sustancia grasa y blanquecina llamada vérnix caseosa que lo protege de la exposición permanente al líquido amniótico y que se mantendrá hasta el final del embarazo. También inicia la aparición de la llamada “grasa parda”, que será muy importante en el recién nacido para mantener el calor corporal y se encuentra principalmente alrededor de los riñones en la base del cuello y detrás del esternón.

A las 17 semanas de embarazo, tu útero es cada vez más grande y lo puedes notar con mucha más facilidad.

LA MAMÁ
A partir de ahora van haciéndose más frecuentes los calambres en piernas y manos, que pueden llegar a despertarte cuando estás durmiendo (en la siguiente sección, nuestra obstetra te hace una recomendación). Tu aumento de peso durante el embarazo no solo se debe al peso del bebé, el líquido amniótico y la placenta, sino también al aumento en los depósitos de grasa como preparación de una reserva energética para la lactancia.

La irrigación de sangre hacia los senos aumenta para prepararlos para amamantar, incluso pueden verse las venas y las glándulas mamarias también lo hacen. A medida que el embarazo avanza, los cambios en el cuerpo se vuelven más incómodos y pueden afectar los patrones de sueño. 

Como ahora tienes más peso en el vientre, te puedes sentir un poco "torpe" al caminar (a muchas nos pasa), por el momento, es mejor dejar los tacones y llevar zapatos bajos para evitar un tropezón o una caída. Por otra parte, ¿Te has fijado en que a veces te acaricias la pancita casi sin darte cuenta? Éste es un gesto muy común entre las mujeres embarazadas, es un gesto de cariño y protección hacia tu bebé. 

Recuerda llevar siempre puesto el cinturón de seguridad en el auto porque te protegerá. La parte del cinturón que te sujeta la cintura debe quedar ahora por debajo del vientre y ajustada a las caderas para darte la máxima protección.


COMO OBSTETRA TE RECOMIENDO
Uno de los síntomas más molestos de la semana 17 de embarazo son los calambres nocturnos, bastante frecuentes a partir de la segunda mitad del embarazo. Se trata de contracciones involuntarias y dolorosas en las pantorrillas que se deben a la compresión de los nervios de las piernas por parte del útero, que ya está bastante aumentado de tamaño, a la insuficiencia de la circulación sanguínea periférica y a los niveles bajos de calcio y potasio circulantes. Lo mejor es masajear la zona contracturada y hacer estiramientos pasivos para que pasen, así como una dieta rica en potasio con alimentos como el banano o las pasas, para evitarlos.

En estos momentos de la gestación, además de un mayor nivel de energía y excitación puede que experimentes un aumento súbito de la libido. El aumento del riego sanguíneo a la zona pélvica combinado con una mayor lubricación de la vagina, niveles de progesterona y estrógeno volviendo los pechos y la vagina hipersensibles, traduciendo en muchas ocasiones, en una mayor excitación y una mayor rapidez para alcanzar el orgasmo por parte de la mujer embarazada, hace este momento especialmente idóneo para reactivar (si las habían puesto en pausa) las relaciones sexuales con tu pareja.

Hay quienes tienen mitos e impresiones diversas alrededor de las relaciones sexuales en el embarazo, pero siempre y cuando no tengas contraindicaciones para tenerlas y que sean placenteras para ti, no hay problema.

A la altura de las 17 semanas de embarazo puedes empezar a presentar estrías en los puntos en los que existe una mayor tensión de la piel; todos los cuerpos son distintos y hay a quienes les aparecen después del parto o incluso a las que nunca les aparecen. Si quieres puedes aprovechar esos masajitos en la barriga y le pones intenciones bonitas acompañada de aceites vegetales o cremas corporales que te ayuden a mantener hidratada y evitar la aparición de éstas.

COMO DOULA TE INVITO
Tú como mamá puedes continuar con tu viaje de altos y bajos emocionales. A estas alturas, es probable que aparezcan las preocupaciones en torno a los cambios que se avecinan, cómo serás como madre o cómo cambiará la relación con tu pareja o la economía doméstica tras nacer el bebé, y el parto, dando incluso lugar al temido estrés. 

El nivel de la hormona del estrés, el cortisol, puede filtrarse en el líquido amniótico y afectar negativamente al desarrollo fetal, te cuento esto no para asustarte sino para que tomes en cuenta el impacto que tus emociones tienen en tu bebé, por lo que es importante aprender a gestionarlas de una manera genuina. Esto quiere decir que no puedes engañarte, de decir que estás bien, cuando no sea así puesto que tu bebé siente y recibe, siendo ustedes dos un sólo campo emocional.

Puedes aliviar el estrés continuando con la práctica del mindfulness, nadando, tomándote tiempo para relajarte y hablando de tus preocupaciones con tu pareja o tus amigos más cercanos. Busca a otras mamás que hayan vivido tu situación y conversa con ellas.

Como es una semana en la que tus pechos están cada vez más grandes y puedes sentir mucha sensibilidad, muchas mamás comienzan desde éste momento una conexión directa con su bebé y la lactancia. Y te lo menciono porque es un miedo que he escuchado en algunas de las mamás que acompaño: “¿Dolerá mucho?", "¿Si tendré suficiente?" "En mi familia no lo han hecho…” Como ya te he contado es importante que revises éstas creencias y descubras cuál es su fundamento. Te cuento que cuando esperaba a mi bebé tenía los mismos miedos y mitos, además nunca había tenido cerca una mujer que amamantara durante mucho tiempo. Así que me propuse un mantra que le repetía a mis senos todos los días: “Tendrán toda la leche que mi bebé necesita y hasta más”, y con la ayuda adecuada, mi lactancia fue exitosa para los 2.

Nos vemos tu próxima semana para seguir acompañándote en este maravilloso y retador viaje.
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